El giro que Claudia López y Nicolás García quieren dar a la relación de Bogotá con Cundinamarca

Dos palabras resultan reiteradas cada vez que la alcaldesa de Bogotá aborda la necesidad de encontrar cercanía con el departamento, sus autoridades y su gente: Respeto y humildad.

Y así quiere poner distancia en la postura que durante sus cuatro años de gobierno tuvo el exalcalde Enrique Peñalosa con la región cundinamarquesa.

La del exalcalde fue una relación, en opinión de muchos, soberbia y apuntando a un rol dominante de la ciudad frente a Cundinamarca.

Propuestas como la de fusionar por los menos 20 municipios del departamento al Bogotá, permitir que los bogotanos voten para elección del gobernador del departamento, la priorización de Transmilenio para conectar la ciudad a la región, desestimando el tren ligero para conectar el occidente con Facatativá, sin olvidar el intento de Peñalosa de cobrar peajes para entrar a Bogotá fueron muestras de los continuos desencuentros del exalcalde con alcaldes de municipios cundinamarqueses y el exgobernador Rey.

Ese antecedente sin duda fue el que tuvo en cuenta la alcaldesa Claudia López para proponerse desde el mismo día de su posesión evidenciar que una relación diferente con Cundinamarca es la que quiere consolidar desde ya.

Y en la búsqueda de concretar ese propósito dos hechos en los primeros días de su gobierno lo muestran. En su posesión dedicó un buena parte de su discurso para indicar que ““con humildad y generosidad debemos crear e integrarnos institucionalmente en la región metropolitana de la Sabana de Bogotá”.

No dudó en afirmar que “es urgente construir con nuestros vecinos y conciudadanos la Región Metropolitana de la Sabana de Bogotá que se necesita”.

Y en esa línea de trabajar conjuntamente con el departamento este fin de semana, lideró junto con el gobernador entrante del departamento, Nicolás García y el nuevo alcalde de Soacha, Juan Carlos Saldarriaga, un consejo de seguridad en este municipio cundinamarqués.

Y fue en Soacha porque siendo este municipio fronterizo con Bogotá representa lo que especialistas en temas de seguridad denominan la frontera caliente con la capital.

No es desconocido para las autoridades que en ese borde entre la capital y Soacha se asientan fenómenos como el expendio de estupefaciente, acciones de la mal llamada limpieza social y las urbanizaciones ilegales, entre otros.

El ahora Secretario de Seguridad del Distrito, Hugo Acero, lo afirmó en una columna para el El Tiempo.

“Se debe reconocer que los problemas de violencia y delincuencia cubren el amplio territorio conurbado de la frontera entre Bogotá (Ciudad, Bolívar y Bosa) y Soacha (comunas 4 Cazucá, 5 San Mateo y 3 Despensa); que las dinámicas de distintos grupos delincuenciales organizados vienen desde el siglo pasado, con diferentes intensidades y actores; que solo es posible comenzar a solucionarlos con la participación de las alcaldías de Bogotá y Soacha, de la Gobernación de Cundinamarca y del Gobierno Nacional, y que estos problemas requieren una intervención integral territorial, con la que además del trabajo de los organismos de seguridad y justicia, son necesarias diversas subintervenciones de desarrollo social”, señalaba Acero.

Pues en ese contexto y como resultado de este primer encuentro alrededor del tema la seguridad en esa “frontera caliente”, se determinaron acuerdos para impulsar la seguridad en el corredor Soacha-Bosa y Ciudad Bolívar.

Se trabajara con urgencia en la búsqueda de un convenio con la Policía y Transmilenio para garantizar la vigilancia policial al corredor del sistema hasta Soacha; unificación de cartografía con  indicadores de seguridad discriminados por edad y por género para entender las dinámicas de los delitos; ampliación del Plan Candado a 39 municipios circundantes Bogotá y Cundinamarca; consolidación de mapa conjunto de estructuras criminales, definición de línea base y disminución de indicadores en hurto, violencia contra mujeres.

También se buscará promover e impulsar un territorio funcional y operativo en el corredor Bosa-Soacha-Ciudad Bolívar, presentando el inventario georreferenciado de los principales delitos y se operará el sistema C3 de la Policía de manera Regional, trabajando de manera conjunta todas las autoridades de Policía, Fiscalía y organismos de inteligencia.

Y en una muestra de la continuidad que tanto la alcalde López como el gobernador García quieren dar al tratamiento del tema de la seguridad de manera conjunta se determinó que el próximo 24 de enero en las instalaciones de la Gobernación de Cundinamarca se realizará un Consejo de Seguridad con Bogotá y los municipios de Sabana Centro y Occidente para impulsar y fortalecer la seguridad regional.

Por último el próximo 1 de febrero se adelantará otro Consejo de Seguridad conjunto con Bogotá y Soacha para hacer seguimiento a los acuerdos consolidados en esta jornada.

Pero no será solo este tema de la seguridad el que reunirá más continuamente a alcaldesa de Bogotá y Gobernador de Cundinamarca.

La movilidad, el medio ambiente, el recurso hídrico serán temas que en la agenda de los dos mandatarios pondrán a prueba este nuevo clima que se vive en las relaciones de Bogotá-Cundinamarca, basadas en el respeto y la humildad como lo expresa López.

El Gobernador García en su discurso de posesión también evidenció ese nuevo clima de las relaciones entre la capital y el departamento al decir: “Una nueva historia se escribirá en la relación entre Bogotá y Cundinamarca. Bienvenida la integración de la ciudad región. Quiero darles un parte de tranquilidad a los cundinamarqueses, nos estamos integrando, no entregando. Bogotá y Cundinamarca unidos somos imparables».

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