La ciudad se abre a la reactivación de la construcción a partir del 27 de abril

Será el primer paso concreto que Bogotá dará en busca de ir encontrando cómo retomar escalonadamente su cotidianidad.

La reapertura de ese sector de la economía resultó coincidente ya que ayer en la mañana la alcaldesa Claudia López había dejado entrever esa posibilidad y ya en la tarde fue una decisión tomada del gobierno nacional.

Será un gran reto para el sector público y privado de la ciudad lograr reiniciar actividades en obras públicas y proyectos privados observando protocolos frente a la pandemia que posibiliten ir encontrando continuidad en el tiempo.

Son aproximadamente 176 mil personas que regresarán a trabajar sumadas quienes lo harán en obras contratadas por el IDU y las de proyectos adelantados por firmas constructoras.

Cómo será el regreso de la construcción

BOGOTAMPM habló con el director del IDU, Diego Sánchez sobre cómo se prepara la reactivación de las obras públicas en la ciudad y precisó que en primera instancia se aumentará la obligación de los contratistas de encontrar mano de obra no calificada del 35% que actualmente se estipula a un 75 u 80% en localidades donde se lleve a cabo el proyecto.

En segundo lugar, será también obligación de los contratistas identificar previamente los orígenes de los viajes de los trabajadores hasta las obras para determinar el impacto que pueda producirse en el sistema público de transporte.

Tendrá que ofrecerse una alternativa de transporte especial como por ejemplo circuitos de recogida de trabajadores en lo que se denomina la adopción de una ruta segura.

Protocolos de seguridad

El director del IDU, Diego Sánchez indicó que la entidad puso a disposición de los contratistas un documento de 27 páginas expedido por los ministerios de transporte, trabajo, salud y vivienda, que contempla todos los protocolos que deben observarse incluyendo los que tendrán que atenderse dentro de las obras básicamente de higiene, ocupación y cantidad de personal.

Precisó el director del IDU que al momento de reiniciar todos los frentes de obra van a trabajar igual. Por ejemplo en lo referente a reparcheo de vías será más sencillo en la medida que serán contados trabajadores con lo que se descarta ocupación máxima de espacios que puedan generar posibilidad de contagios.

Diferente será en obras que por sus características impliquen trabajadores en espacios más reducidos. Allí deberá ponerse en práctica el plan de seguridad, mantenimiento de distancias, colocación de elementos que faciliten hábitos de higiene y solo hasta que se compruebe el cumplimiento de esas medidas, los interventores y supervisores podrán firmar las actas de reinicio de trabajos.

Las obras públicas que se reiniciarán

En la actualidad indicó Diego Sánchez, director del IDU están suspendidos en la ciudad 51 contratos de obra, interventoría y consultoría que equivalen a 22 proyectos de construcción y 11 proyectos de mantenimiento.

En lo relativo a construcción se reanudarán las obras de ampliación del Portal de las Américas en lo referente al patio y estaciones del sistema con la colocación de nuevos vagones.

También las vías Avenida Guayacanes, el puente José C. Mutis con Av. Boyacá y la intersección de la Av, Boyacá con calle 127 que es la continuación de la Av. El Rincón, entre otras.

La reanudación de este conjunto de obras significará la reactivación de 5 mil 400 empleos de mano de obra directa y un importante número de ocupación indirecta en servicios que prestan los proveedores e insumos, indicó el director de IDU.

El funcionario distrital finalmente señaló que la reorientación de recursos de su presupuesto para el sector salud, producto de las necesidades para enfrentar la pandemia, no implicará la suspensión de grandes obras programas para este año como la construcción del troncal de la Av. 68, la de la Ciudad de Cali y las obras vía valorización.

Reconoció el director del IDU, Diego Sánchez que, si habrá un recorte en obras de mantenimiento de vías exceptuando las que se deben desarrollar en espacio público, como ampliación y generación de nuevas ciclorrutas para impulsar el modelo alternativo de transporte en bicicleta y circulación de peatones.

Reviva la entrevista con el director del IDU.

Constructores privados trabajan en adopción de protocolos para dar seguridad a sus trabajadores

BOGOTA AMPM habló también con Alejandro Callejas, Gerente de Camacol-Cundinamarca para conocer cómo se prepara el sector privado de la construcción para regresar a su actividad una vez les abrió la puerta el gobierno nacional.

En general el sector de la infraestructura en Bogotá mueve aproximadamente 300 mil personas, en edificación específicamente es manos o menos el 75% de ese total, 171 mil personas aproximadamente, precisa el gerente de Camacol-Cundinamarca.

Y es en el sector edificador donde se implementa actualmente un protocolo muy riguroso que se desprende del mismo documento base que utiliza el IDU y expedido por los ministerios de vivienda, salud y trabajo, en el que se dan indicaciones muy precisas a las empresas constructoras sobre la obligación de crear protocolos de seguridad independientes para cada una de sus obras.

La idea es poder precisar con mucha rigurosidad, dice Villegas, cómo se llega a la obra, cuántas personas pueden trabajar simultáneamente, la existencia de elementos para desinfección de elementos y lavamanos.

Señalo el Gerente de Camacol-Cundinamarca, Alejandro Villegas que en la actualidad se trabaja con el distrito en la documentación de esa organización logística y eso ha permitido identificar que las 172 mil personas que comenzarán a regresar a sus trabajos en 641 proyectos que están prácticamente diseminados por todas las localidades.

Se abre entonces el reto del transporte desde sus viviendas hacia su lugar de trabajo y se ha podido determinar que el 40% lo hace en transporte público mientras que el 60% utiliza moto, llega caminando y en menor medida en vehículo.

Esa realidad, anota Villegas obliga a establecer unas estrategias que incluyen decisiones como por ejemplo que las constructoras, y algunas ya lo están haciendo, provean de bicicletas sus empleados ya sea en calidad de préstamo, financiadas o regaladas.

En segunda instancia se analiza la puesta en marcha de rutas especiales que permitan recoger en lugares cercanos a sus viviendas a los trabajadores y en tercer lugar se revisa la posibilidad de que se autorice trabajar desde horas más tempranas lo que permitiría establecer turnos que servirían para que no se registre aglomeración en la obra como tampoco en el transporte púbico.

En suma, la reactivación de sector de la construcción será la prueba piloto de cómo pueden irse agregando otros sectores, si se tiene en cuenta que a nivel nacional significará ocupación para por lo menos un millón 600 mil colombianos.

El éxito de este reingreso en tiempos de pandemia depende de la buena ejecución de un protocolo que tiene tres pilares: la prevención, la contención y mitigación. Todas las medidas deberán soportarse en la correcta trazabilidad de la información de todos los actores intervinientes en obra (contratistas y cadena de suministro), el aislamiento social organizado al interior de estas y las medidas de protección y bioseguridad que hacen que una obra sea un lugar muy seguro.

Pero, como lo indica Camacol deberá irse más allá, estableciendo medidas para el regreso a casa y el comportamiento de los trabajadores en sus entornos próximos para proteger también a sus familias. Es un protocolo integral que abarca todos los niveles y entornos de la operación.

Escuche a continuación la entrevista completa con el Gerente de Camacol-Cundinamarca.

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