La Corte y suerte de vendedores informales y policía en las casas

Comparte!

El Código de policía que nos ocupó en tiempos reciente,s a raíz de la aprobación de su reforma en el Congreso, comenzó a ser mirado con lupa por la Corte Constitucional y ya se empieza a evidenciar, la imperiosa necesidad de crear controles a lo que muchos denunciaron.

Uno de los fallos de la Corte ayer fue sobre los vendedores informales, motivo de permanente enfrentamiento entre quienes ejercen trabajos en el espacio público y quienes consideran que esa acción, es invasión de ese espacio público.

Pues la Corte falló a favor de los vendedores ambulantes que puedan probar que ejercen ese oficio desde hace muchos años en el mismo sitio, los califica como trabajadores de legítima confianza y conmina a las autoridades a respetarles su derecho al trabajo.

Si bien la Corte no desconoce el derecho que pueden ejercer las autoridades para llevar a cabo desalojo de vendedores informales, deja claro que los alcaldes deben diseñar programas reales para su reubicación; con algo adicional y es que si esa labor de vendedor informal la ejerce un anciano, una mujer o un menor, no habrá lugar a multa.

Desde ya se advierte, que por ejemplo, en el caso de Bogotá, la decisión de la Corte significará que la acción del Alcalde Enrique Peñalosa de “recuperación de espacio público” queda limitada y expuesta a acciones legales de los afectados que tendrían amplias posibilidades de lograr su permanencia en los sitios donde ejercen como vendedores informales.

Lo decía alguien con razón: Lo definido por la Corte obliga y debió ser así desde el comienzo, a un censo de los reales vendedores en calle, su caracterización y búsqueda de reubicación en los casos que amerite o inserción en la vida laboral con la participación del sector privado. Solo así se podrá, como lo quiere Peñalosa, que el espacio público sea de todos y para todos. Mientras, la realidad es que hay seres humanos que derivan su sustento de trabajar en la calle y en la mayoría de los casos no por capricho sino por una  necesidad imperiosa de asegurar su sobrevivencia y la de los suyos.

Ahora bien. La decisión de la Corte tampoco puede ser interpretada como patente de corso para que siga la invasión del espacio público. Mucho menos para que continúe avanzando un fenómeno que es inocultable. La infiltración de mafias y bandas criminales que detrás de los vendedores, desarrollan sus actividades delincuenciales, entre ellas el microtráfico. Ahí no puede haber sino acción policial represiva y ejemplarizante.

Otro tema sobre el que decidió la Corte y que originó varias demandas contra el Código de Policía es el referente a lo que muchos consideran, fue la entrega de superpoderes a la policía nacional y que intervenían en derechos inalienables de las personas.

La Corte ordenó que si bien un policía podrá ingresar sin orden judicial a la vivienda de una persona en los seis casos expresos que la ley contempla, deberá informar seguidamente a su superior la razón que motivó el ingreso y el caso presentarlo luego ante un juez de la república que determinará si hubo legitimidad en el acto o no.

No se descarta que con el paso de los días y a medida que la Corte analice otras demandas, el Código de Policía siga ajustándose en sus alcances.

Comparte!
Equipo Bogotá AMPM

Equipo Bogotá AMPM

Profesionales del periodismo

Comenta con tu Facebook!

Dejar Comentario

Suscríbete a nuestro boletín

Te mantenderemos informad@ todos los días!