El cielo no necesitaba mas angelitos…

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A Yuliana no la dejaron recibir por primera vez el niño Dios en Bogotá, ni la dejaron conocer al hermanito que en unos seis meses habrá de nacer. Llegó a Bogotá apenas el 15 de enero de este año, luego que sus papás sintieron que  ya estaban estabilizados y decidieron traerla del Cauca.

Terminó en el colegio el primero de primaria y ya estaba matriculada en segundo, pero tampoco la dejaron llegar hasta allá. Le encantaba el arroz con huevo y también que le tomaran fotos cada vez que tenia un vestido nuevo para estrenar.

“Era tan bonita… en la foto que muestran en televisión no se ve de verdad como era… era muy linda, toda menudita…” dice con la voz entrecortada Luz Velazco prima de su padre, con los ojos perdidos en la tristeza por el asesinato de Yuliana pero también por la impotencia que la embarga.

“Nosotros somos pobres, nos ganamos la vida trabajando en la construcción y haciendo aseo” señala y termina clamando por que se haga justicia: “ahora sí están todos pendientes porque ayer temprano nadie nos quiso hacer caso”.

Mientras el papá de Juliana entregaba desgarradoras declaraciones a los medios de comunicación, Luz como queriendo compartir o descargar sus frustraciones, sus quejas y sus tristezas empezó a hablar y eran nuestros oídos los que estaban más cerca.

Fuimos al Parque de Lourdes para participar en una de las varias las protestas que bogotanos aterrorizados decidieron hacer: una en la clínica donde se encuentra recluido el presunto homicida de la pequeña, otra en el apartamento donde fue abusada y asesinada, y también frente a la iglesia de Lourdes, donde todos rezamos por su alma y clamamos por nuestros niños.

El día entero escuchamos la noticia sobre el triste suceso de cómo en la mañana un hombre de apellidos rimbombantes, cuyo nombre supuestamente no se debía decir para no obstruir las investigaciones, a bordo de una camioneta de alta gama se acercó a la pequeña fingiendo querer hacerle una pregunta, para luego tomarla del brazo y llevarla a la fuerza consigo… cómo en la noche, solo en la noche, cuando las autoridades llaman a su hermano, un prestante abogado de la capital para indagar sobre la camioneta éste llega al apartamento del presunto asesino y lo encuentra con una sobredosis y a la niña muerta… cómo el fiscal confirma que la escena del crimen fue manipulada y alterada… cómo el Director de Medicina Legal confirma que la niña fue violada y asesinada por asfixia mecánica por sofocación y estrangulamiento… cómo aparecen las fotos de la familia del presunto asesino en eventos sociales con personas de las más altas esferas del poder en Colombia… razón tiene Luz de sentirse impotente.

Porque salieron corriendo tras la camioneta y como es obvio no la pudieron alcanzar… porque acudieron de inmediato a la policía, “y antes del medio día ya tenían las placas de la camioneta y las imágenes eran muy claras pero no se movían, nos mandaron a cuatro policías y se quedaron ahí afuera, esperando” señaló… porque les rogaron que aceleraran las investigaciones a ver si podían rescatar a la niña, pero asegura que los escucho decir que es que su superior estaba ocupado… porque en su desespero acudieron a varios medios de comunicación buscando solidaridad e intentando que se difundiera la noticia para que les ayudaran a localizarla, “pero solo nos ayudo uno”, dijo…. Porque los rumores les dicen que la familia del violador y asesino es rica y poderosa y a ellos apenas ahora los están escuchando.

A esta hora retumban en mi cabeza las enérgicas palabras de una concejala que por mujer, por guerrera, por ser por esencia defensora de los niños propuso y casi lo logra, la cadena perpetua para los violadores y asesinos de niños: Gilma Jiménez quien de seguro desde el cielo debe estar llorando por la muerte de Yuliana y por la de los tantos niños violados cada año en Colombia… o violados y asesinados… o asesinados porque son niños… o porque se separan sus padres… o porque ellos conforman nuevos hogares con terceros que los lastiman… o porque sus propios padres los lastiman… o porque reciben una bala perdida… o por cualquier cosa… pareciera que en esta sociedad los niños son victimas solo por ser niños.

Ahora se escuchan algunas voces que piden de nuevo la cadena perpetua, pero ya hemos perdido mas de 10 años y en ellos, a cientos y cientos de niños.

La pregunta es: ¿ Si en aquel entonces hubiesen aprobado la cadena perpetua para los violadores y asesinos de niños, Yuliana estaría viva? Es posible que sí, y solo por esa posibilidad valdría la pena repensar esa propuesta y exigir al legislativo que dicte la ley y al gobierno que la sancione.

Lamentablemete el nuestro es un país donde se legisla según la coyuntura, pero si ello sirve para que no tengamos que llorar la muerte de otra Yuliana que lo hagan de nuevo.

En todo caso, que al innombrable Rafael Uribe Noguera lo condenen por feminicidio agravado, secuestro simple, tortura y acceso carnal violento, cuyas penas podrían sumar 60 años de prisión y con los mas de 30 años de edad que tiene podríamos verlo salir de la cárcel a los 90 años… o no verlo.

Por: Luzarturi

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Equipo Bogotá AMPM

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